
Desde 1992
Una historia familiar que sigue en cada taza.
Desde Olancho, Honduras, Café Dams nace de una historia familiar construida durante generaciones alrededor del café, los productores y el trabajo de muchas manos.
Conoce nuestra historiaNuestra historia
Desde 1992
Hay historias que nacen en silencio, entre montañas, madrugadas frías y manos que trabajan la tierra con devoción. La historia de Café Dams comienza así: como un legado familiar que lleva más de 40 años honrando el café hondureño y a las personas que lo cultivan.
Los inicios
Una familia, un sueño y una pequeña ciudad en Olancho
En la década de los 80, el Sr. José A. Andino, inició un negocio y en 1992 junto a su esposa Dania M. Suazo, decidió emprender un camino que marcaría para siempre a su familia. Fundaron la Empresa Andino Suazo S. de R.L., una compañía que en sus primeros años se dedicaba a la compra de productos básicos como arroz, maíz y frijoles. Sin embargo, con el tiempo, un producto destacó por encima de todos: el café.
Desde su base en Campamento, Olancho, una pequeña ciudad rodeada de montañas y tradición cafetalera, la familia Andino Suazo comenzó a construir relaciones con cientos de productores locales. Cada temporada, desde octubre hasta abril, agricultores de todos los rincones bajaban de las montañas para entregar su cosecha: algunos en burro o caballo, otros en bicicleta, en carros de paila, camioncitos o grandes camiones. Todos con un mismo propósito: llevar el fruto de su esfuerzo a un intermediario de confianza.
La historia de Café Dams comienza en 1992, cuando la familia dio forma a Empresa Andino Suazo S. de R.L., una empresa vinculada al café y a las personas que lo producen.
Desde entonces, la familia ha construido relaciones de confianza con cientos de productores a lo largo de generaciones, incluyendo familias cafetaleras de Olancho y otros departamentos de Honduras.
La historia de Café Dams no comienza con una bolsa de café.
Comienza mucho antes
y en una forma de entender el café como algo que conecta personas.

El origen
De Olancho al mundo.
Café Dams nace en Honduras y conserva una relación directa con el origen del café. Nuestra historia familiar está vinculada a este trabajo desde hace más de 40 años.
- Olancho, Honduras
- Familias productoras
- Diferentes generaciones
- Café cultivado en zonas de altura
- Conocimiento acumulado durante décadas
Origen y destino
El puente entre el productor y el mundo
La Empresa Andino Suazo se convirtió en ese puente. Su bodega se llenaba de sacos de café que representaban meses de trabajo, cuidado y dedicación. Cuando el almacén estaba completo, camiones y furgones partían rumbo a los exportadores, quienes enviaban el café hondureño a diferentes países del mundo.
Así funcionó la logística durante décadas: una cadena silenciosa pero vital que permitía que el café de Olancho llegara a manos de consumidores internacionales.
Pero no todo el café se exportaba. Una parte siempre quedaba en casa, reservada para consumo local. Y fue precisamente en ese espacio donde nació algo nuevo.
Personas y oficio
Muchas manos, una historia.
Detrás de cada café hay muchas personas.
Productores que conocen la tierra, familias que han dedicado generaciones al cultivo, personas que trabajan cada etapa del proceso y una familia que ha construido relaciones duraderas alrededor del café.
Café Dams nace de esa conexión.
No queremos contar solamente la historia de una marca. Queremos contar la historia de las personas que hacen posible cada taza.



Familia
Una empresa construida en familia.
El origen de Café Dams: una idea que esperó su momento
Durante años, uno de los 7 hijos de la familia —apasionada del café y recién graduada de Ingeniería Industrial— insistía en que debían crear su propia marca. Quería aplicar lo aprendido, quería innovar, quería que el café de su familia tuviera nombre propio.
Pero la vida, a veces, tiene otros tiempos.
La familia atravesó momentos difíciles: la pérdida de un hijo, y la larga enfermedad del Sr. José A. Andino, quien vivió 14 años con complicaciones de salud tras un infarto. En 2015, su partida dejó un vacío inmenso. Se fue un esposo amoroso, un padre ejemplar, un abuelo querido y un hombre que había construido un legado con esfuerzo y nobleza.
Su ausencia dolió, pero también encendió una llama: la necesidad de que su historia no quedara en silencio.
Empresa Andino Suazo S. de R.L. fue fundada por la familia en 1992. Desde entonces, el café ha sido un punto de encuentro entre generaciones, productores y una manera compartida de trabajar.
Hoy, Café Dams continúa llevando esa historia hacia nuevas generaciones y nuevos mercados, manteniendo cerca el lugar, las personas y los valores con los que comenzó.
Identidad familiar
El significado de nuestro logo.
Una identidad que reúne familia, origen y café.
Un nombre que guarda un legado
CAFÉ DAMS
Con el deseo de honrar su memoria y continuar lo que él comenzó, la familia decidió finalmente crear la marca. Así nació CAFÉ DAMS, un nombre formado por las iniciales de los miembros de la familia. Curiosamente, “dams” en inglés significa represas, estructuras que contienen agua… y el agua es vida. El agua es esencial para el café, desde su cultivo hasta la taza final. La coincidencia no pasó desapercibida: era un símbolo perfecto.
Café Dams no es solo una marca. Es un homenaje. Es la continuación de una historia que empezó en 1992 y que sigue creciendo, ahora desde Honduras hacia el mundo.
DÁMS
Un nombre formado por las iniciales de los miembros de la familia. En inglés, “dams” significa represas: estructuras que contienen agua.
El abuelo
La figura del logo está inspirada en nuestro abuelo y forma parte de la identidad familiar de Café Dams.

El sombrero
Representa nuestras raíces en Olancho y conecta visualmente con la cultura y las personas que están detrás del café.
La figura
Representa la conexión entre familia, origen y productores.
El café
Los elementos relacionados con el café representan la esencia de aquello que dio origen a esta historia.


Fe y familia
Un pilar espiritual en el camino
También queremos honrar a quien, desde el primer momento, sostuvo este proyecto con fe y fortaleza: el abuelo materno Don Ismael. Cuando escuchó por primera vez la idea de crear una marca propia, la abrazó con devoción. Oró por ella, pidió a Dios que la bendijera y acompañó a su hija en cada viaje, en cada trámite, en cada paso que requería valor.
En los años en que la ausencia de su esposo pesaba más, él se convirtió en un pilar firme: un hombre de bigote y sombrero, típica imagen viva del olanchano trabajador, agricultor y ganadero. Su presencia, su apoyo y su espiritualidad también forman parte del alma de Café Dams. Por eso, su esencia quedó inmortalizada en el logo: un homenaje silencioso a su figura y a todo lo que representó para nuestra familia.
Presente y futuro
Un legado que continúa.
Más de tres décadas después de aquel 1992, la historia continúa.
Hoy, Café Dams representa tradición, familia, calidad y origen. Cada grano cuenta una historia: la de los productores que suben y bajan montañas, la de una familia que ha dedicado su vida al café, y la de un padre cuyo legado sigue vivo en cada taza.
Este proyecto no solo honra el pasado: también construye el futuro. Un futuro donde el café hondureño se reconoce por su sabor, su origen y la historia humana que lo sostiene.
Fe y gratitud
Agradecimiento a Dios
Damos gracias a Dios, quien ha sido nuestra guía en cada paso de este camino. Su provisión, su fortaleza y su gracia han sostenido a nuestra familia en los momentos más difíciles y han abierto puertas donde antes solo había incertidumbre. Este proyecto también es fruto de Su fidelidad, y a Él dedicamos cada logro, cada avance y cada nueva cosecha.

De nuestra familia a tu taza.
Cada taza de Café Dams lleva consigo un origen, una historia y muchas manos.
Gracias por formar parte de ella.
